Reseña: El Test del Amor - Helen Hoang
Khai Diep no siente emociones. Para ser más exactos, siente irritabilidad cuando alguien mueve sus cosas de sitio, o satisfacción cuando los libros de contabilidad cuadran hasta el último céntimo, pero no emociones importantes, como dolor o amor. Está convencido de que, en cierto modo, hay algo «defectuoso» en él, aunque su familia sabe que, en realidad, su autismo hace que procese las emociones de manera diferente. Pero cuando Khai rechaza sistemáticamente las relaciones de pareja, su madre decide tomar cartas en el asunto y regresa a Vietnam para encontrarle esposa.
Esme Tran siempre se ha sentido fuera de lugar en Ho Chi Minh. La vida no siempre le ha puesto las cosas fáciles, así que, cuando tiene la oportunidad de viajar a EE.UU. para conocer a un posible marido, no puede negarse. Pero seducir a Khai no resultará tan fácil como pensaba. Las lecciones de amor de Esme parecen estar funcionando. pero solo consigo misma. Está irremediablemente enamorada de un hombre que cree que nunca será capaz de corresponderle.
¿Podrá Khai superar los límites de su corazón? A medida que el tiempo de Esme en EE.UU. se agote, Khai comprenderá que se ha equivocado. Y que, en realidad, hay más de una manera de amar.
Así que...
Debo decir que conocí a la autora por la primera entrega de esta trilogía: La ecuación del amor. Es un libro que adoré muchísimo por diversos factores y que recomiendo con los ojos cerrados porque siento que es una lectura que se adapta a diferentes estilos, sumamente adictiva y que no resulta en lo absoluto pesada. Después del éxito rotundo que fue ese libro, decidí que a toda costa yo tenía que leer las siguientes entregas. Así que en cuando tuve la oportunidad de leer este libro, no me importo dejar de lado todas las responsabilidades que tenía para comenzar inmediatamente a devorarlo.
Siempre hablo de lo horrible que son las expectativas y como sin falta me terminan arruinando los libros. Yo podría consagrarme como la Reina de las Expectativas, he aprendido que probablemente este es un mal con el que voy a cargar por el resto de mi vida porque pareciera que no me puedo deshacer de ellas. Mientras más altas, mejor. En parte, a veces siento que son adictivas porque no hay sensación más gloriosa en la vida que cuando algo o alguien logra superarlas.
Si soy sincera, en una escala del 1 al 100, sin duda alguna mis expectativas estaban al 100. Helen había marcado un precedente tan asombroso con su anterior entrega que me negaba a pensar que esta no podría estar al mismo nivel. Después de haberme leído este libro en menos de tres horas, puedo decir que las ha superado de manera astronómica. Simplemente me ha volado la cabeza, me ha parecido maravilloso, excelente y... pueden insertar aquí cuantos adjetivos calificativos positivos deseen porque esta obra es de otro mundo.
El Test del Amor es simplemente uno de los mejores libros que me he leído en lo que va de año, quizás hasta podría unirse a la lista de los mejores de mi vida. Me ha parecido sumamente refrescante, yo nunca había leído una obra con una trama como esta... Ya va, un momento, escribiendo esto he tenido un revelación y me acabo de dar cuenta de algo maravilloso: Este libro es en efecto un cliché. Sí, un cliché. Pensémoslo por un momento, esto es una especie de matrimonio arreglado. Pero no importa, aun con esto en mente, sigo insistiendo que esta es una historia refrescante e incluso original. Siempre he dicho que los clichés no son un problema siempre y cuando los autores sepan como darles la vuelta y colocarles ese toque original que hagan que pasen desapercibidos. Después de hablarlo por un tiempo con una amiga, llegamos a la conclusión que la vida es un cliché, así ya sea que la vida imita al arte o viceversa. Para mí no representan un gran problema siempre y cuando los autores presenten una alternativa fresca y atrevida. Amo con locura que un libro esté tan bien escrito y estructurado que de buenas a primeras, soy incapaz de fijarme que esto se ha escrito anteriormente miles de veces.
La lectura de este libro resulta sumamente fácil y placentera ya que no es para nada pesada. Ayuda mucho que hay una continuidad evidente en la narración, no hay ningún tipo de salto extraño en la historia y tampoco hay cabos sueltos que hagan pensar que hay cosas que no cuadran o no tienen sentido. Este es un libro en el que se evidencia demasiado que fue muy bien estructurado y que no fue en lo absoluto escrito al azar. Si bien es cierto que tengo la manía de acabarme los libros en un santiamén, por estas mismas razones que he enunciado anteriormente, es de esta clase de libro que quieres y necesitas acabarte de una sola sentada. Es la combinación perfecta entre momentos de graciosos, románticos e inspiradores.
Amo sus personajes porque se sienten como personas reales. Con demasiada frecuencia nos muestran estos personajes que son demasiado perfectos para ser verdad, pero estoy cansada de eso. Quiero realismo. Quiero personajes cuyas virtudes y sobre todo sus defectos sean evidentes. Quiero verlos ser humanos, quiero que se sientan como humanos... Si eso tiene algún sentido. Quiero que me causen conflictos internos, verlos cometer un montón de errores, detestarlos por eso, pero luego decirme a mi misma: "Bueno, si esa fuese yo, probablemente estaría cometiendo los mismos errores e incluso hasta peores".
La evolución de los personajes se da de manera gradual, se puede evidenciar el progreso sin ninguna dificultad. Los personajes, tanto principales como secundarios, mantienen su esencia durante toda la obra. Esto es algo que me gusta mucho, porque a pesar que amo una buena evolución de personaje, me hace feliz poder reconocer todavía esos pequeños detalles que hacen que cada uno de ellos sea único.
A pesar que en líneas generales estoy súper encantada con todos los personajes, desde los principales hasta los secundarios. Voy a aprovechar para indagar un poco más en los personajes principales femeninos, hablo en plural porque aquí debo hacerle justicia a Stella de La Ecuación del Amor, ya que nunca le hice una reseña a ese libro así que les dejo el link para que vayan a echarle un vistazo al libro en Goodreads.
Tanto Esme como Stella me parecen dos personajes sumamente inspiradores. Son mujeres fuertes, de carácter, con aspiraciones e independientes, pero que aun así están muy en sintonía con su lado emocional. Hago esta aclaratoria porque creo es impresionante la forma en la cual durante la separación manejan el dolor, y no, esto no es spoiler porque todos sabemos muy bien que en esta clase de libros el clímax siempre es que los protagonistas se separan por una u otra razón. Me fascina la forma en la cual ellas conllevan la situación. Yo no puedo decir si hay una forma más válida que otra a la hora de procesar las rupturas, porque es que no hay una única manera. Pero amo con locura que ambas tengan muy en claro que ellas van mucho más allá del hombre que pueda o no ser parte de sus vidas, que hay otros factores que siguen siendo importante y que ellas se esfuerzan en cultivar.
No es que ellas nieguen de sus sentimientos. Por el contrario, ellas hacen un esfuerzo por entender y aceptar la situación para poder trabajar en ella, porque son muy conscientes que su corazón está roto, pero ellas saben muy bien que de una forma u otra van a trabajar para sobrevivir a esta situación porque ambas son un ser completo que va mucho más allá de una relación. Considero que este es un mensaje y un recordatorio sumamente importante que la autora nos da.
Algo que me tiene sumamente enamorada con locura de este libro es que se sale de la norma. Con esto me refiero a que los personajes no tienen pertenecen al mismo grupo étnico o racial al que estamos tan acostumbrados, sobre todo en autoras estadounidenses. Celebro mucho cuando hay diversidad ya que en consecuencia habrá una mayor variedad cultural que enriquece muchísimo más la historia. Es muy alentador aprender de otras culturas, costumbres e incluso realidades mientras lees. Ojalá otros autores fuesen más conscientes de esto y comenzaran a darle protagonismo a voces con diferentes trasfondos en sus obras.
Siento que otra de las razones por las cuales esta trilogía en general me ha gustado tanto es porque me ha ayudado a derribar ciertos prejuicios que he tenido debido a la ignorancia. Precisamente, esto se logra mediante a la visibilidad. Creo que estos dos son los únicos libros que he leído en donde salen personas autistas. Sinceramente, gracias a estas entregas mi mente está más abierta y creo que es maravilloso que alguien pueda crear este cambio con una obra literaria, y es que justo ahí es donde reside el poder de la lectura, ya que en ocasiones nos obliga a pensar y analizar más allá de los límites autoimpuestos que tiene la mente.
Ahora, en otra tónica un poco menos reflexiva y más relajada, el único, literalmente, el único inconveniente que tuve con el libro es con el final (vaya sorpresa). Hubo un algo que apareció en el final que hubiese amado con locura que nos mostraran más sobre eso, para poder explorar un poco a profundidad sobre esa nueva faceta. Sin embargo, no me puedo quejar porque mi delirio son los finales felices y este tuvo uno maravilloso.
Helen fácilmente podría convertirse uno de mis happy places, una de esas autoras a las que recurro una y otra vez porque sé que no me van a decepcionar ya que tiene historias tan geniales y una pluma tan fluida que no se puede negar que ella simplemente tiene un talento innato para esto. Creo que la obra de Helen se siente tan real y tan humana porque ella siembra pedazos de sí misma en las historias. Me parece simplemente maravilloso que ella tome aspectos de su vida y los incluya en sus libros. Claramente, cualquiera me podría decir que miles de autores hacen eso, que no es nada especial. No podría decir que están equivocados. Sin embargo, el hecho que ella al final de cada entrega nos explique de dónde vienen estas ideas, es simplemente inspirador. Me sentí conmovida hasta las lágrimas cuando me enteré de quién se inspiró la autora para el personaje de Esme, y eso que yo no me catalogaría a mí misma como una persona que llora con facilidad.
Creo que queda sumamente evidente que recomiendo con los ojos cerrados. El Test del Amor es un libro en el cual van a disfrutar de cada uno de los capítulos y lo que creo que es mejor, también los va a hacer reflexionar. Yo estoy loca por leer el próximo libro que trata sobre Quan, el hermano de Khai. Lo espero con muchas ansias porque se ha convertido en uno de mis personajes favoritos desde el primer libro.
Lean este libro y queden tan encantados como lo hice yo.
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